viernes, 25 de septiembre de 2015

¿Fin del mundo?: teorías indican que la humanidad se destruirá hoy

Hoy 23 de septiembre podría destruirse la humanidad debido al impacto del asteroide 2012 TT5 contra la Tierra, según una teoría señalada por internautas en diversos blogs, videos de YouTube y redes sociales, informó el medio Express.co.uk. Según las predicciones hechas en línea, la gran roca espacial se chocará contra Puerto Rico. Sin embargo, la NASA ha emitido un comunicado donde aclara que este riesgo no existe. "No hay base científica de que un asteroide o cualquier otro objeto celestial impactará la Tierra en esa fecha", indicó Paul Chodas, administrador de la oficina de objetos cercanos a la Tierra (NEOs, por sus siglas en inglés) del Jet Propulsion Lab de la NASA. Según la NASA, todos los asteroides potencialmente peligrosos tienen una probabilidad menor al 0.01% de impactar nuestro planeta durante los próximos 100 años. "Si hubiera un objeto capaz de causar ese tipo de destrucción en septiembre ya habríamos visto algo", aseguró Chodas. Otro hecho que impacta a los usuarios de redes sociales en la Profecía de la Luna Roja, en la que se asegura que el final del mundo será la noche del pasado 28 de septiembre ya que esa fecha coincide con las cuatro últimas "lunas rojas" – eclipses totales seguidos seis lunas llenas entre periodos de seis meses – durante los últimos 18 meses. Pero tampoco hay nada de que temer ya que se trata de un fenómeno astronómico que se debe a la refracción de los rayos solares de la atmósfera de la Tierra, por eso la vemos roja.

Las 6 frases más impactantes del discurso del Papa en el Capitolio

"Como cuando te reñía el cura de tu parroquia: así hemos visto a algunos congresistas con el discurso de Francisco", relataba el periodista español Juan Manuel Benitez desde su cuenta de Twitter sobre la incomodidad de los congresistas norteamericanos frente a las palabras del Papa, esta mañana en el Capitolio. Luego de un contundente discurso en los jardines de la Casa Blanca, el Sumo Pontífice se presentó hoy frente al Congreso de los Estados Unidos, controlado por los republicanos, tanto en la Cámara como en el Senado. No sólo los conservadores se movieron incómodos en sus sillas durante la histórica presentación, también los demócratas recibieron su mensaje cuando Francisco se refirió a la necesidad de cuidar la vida en todas sus etapas y valorar la institución de la familia. Estas fueron las frases más contundentes de su discurso: Los inmigrantes. "Estoy agradecido por la invitación para hablar frente al Congreso en la tierra de los libres y el hogar de los valientes.Me gustaría pensar que la razón para eso es que yo también soy hijo de este gran continente del que todos hemos recibido tanto y hacia el que tenemos una responsabilidad común". Estado Islámico. "Ninguna religión es inmune a formas de engaño individual o extremismo ideológico. Esto significa que debemos estar particularmente atentos a toda forma de fundamentalismo, tanto religioso como de otro tipo".La guerra. "Imitar el odio y la violencia de los tiranos y asesinos es el mejor modo de tomar su puesto. Esto es algo que ustedes, como pueblo, rechazan. La nuestra debe ser una respuesta de esperanza y de sanación, de paz y de justicia" La pena de muerte. "Hay que defender la vida humana en cada etapa de su desarrollo. Esta convicción me ha llevado desde el inicio de mi ministerio a apoyar la abolición global de la pena de muerte, porque cada vida es sagrada" Los refugiados. "Nuestro mundo está enfrentando una crisis de refugiados de proporciones tales que no se veía desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. No debemos dejarnos asustar de su número, más bien verlos como personas, mirando sus rostros y escuchando sus historias, intentando responder lo mejor que podemos a sus situaciones. Recordemos la regla de oro: haz a los otros lo que quisieras que los otros te hicieran a ti" Tráfico de armas. "¿Por qué se venden armas letales aquellos que planean generar sentimientos indescriptibles a personas? Tristemente la respuesta la sabemos: es por el dinero. Es dinero que está empapado en sangre. Ante este silencio vergonzoso es nuestro deber enfrentar el problema y detener el tráfico de armas"

La mujer de 91 años que ha sido acusada de 260.000 asesinatos

Aunque la segunda guerra mundial terminase hace 70 años, las consecuencias de la misma y de los actos de los nazis siguen coleando hasta nuestros días, ya que aún sobreviven algunos de los protagonistas de tan oscuro episodio de la historia. Una de las sensaciones más habituales entre el pueblo alemán es la de que no se ha hecho todo lo que se podría por llevar ante la justicia a los culpables de la muerte de varios millones de personas.
Sin embargo, el país germano parece estar poniéndose al día intentando que algunos de los cómplices de campos de concentración como Auschwitz paguen sus deudas ante la justicia. El último caso es el de una mujer de 91 años que actualmente vive en Schleswig-Holstein, el estado más septentrional de Alemania, y que fue operadora de radio para las SS entre abril y julio de 1944, cuando tenía 20 años. Si tan llamativo resulta este caso es porque la acusación la ha culpabilizado de la muerte de 260.000 personas en el campo de concentración de Auschwitz (un poco menos de la población total de una ciudad como Gijón), aproximadamente la cantidad de judíos que fueron eliminados allí durante el período en el que la alemana trabajó para las SS. Aunque obviamente no es la causante material de todas las muertes, ha sido considerada como cómplice de las mismas ya que participaba y era plenamente consciente del funcionamiento de los campos. La identidad real de la mujer se desconoce, ya que las leyes alemanas protegen su privacidad. El veredicto será decidido el próximo año. Los restos del Holocausto Como recuerda 'The Telegraph', la tardía persecución de los cómplices de Auschwitz se debe a las repetidas acusaciones de no haber hecho lo suficiente a la justicia alemana: tan sólo 50 de los 6.500 trabajadores de las SS que por allí pasaron han sido encarcelados. Durante mucho tiempo, las leyes alemanas mantuvieron que sólo los líderes nazis podían ser responsables de los crímenes del Holocausto; sin embargo, esto cambió en 2011, cuando John Demjanjuk, un guarda de las SS, fue considerado culpable de ser cómplice del asesinato de 27.900 personas en el campo de Sobibor. Ello abrió las puertas a una catarata de denuncias y de persecución por parte de los fiscales alemanes. Sin embargo, uno de los escollos más importantes ha sido la avanzada edad de los acusados, que en la mayor parte de casos ha impedido que estos se pudiesen presentar al juicio. En el caso de esta mujer de 91 años, la acusación ha señalado que aún no tienen ninguna información que justificase su no comparecencia. El precedente más claro es el de un hombre de 94 años en una situación muy semejante a la de la anónima alemana y que finalmente fue condenado a cárcel. Se trata de Oskar Groening, el conocido como “el librero de Auschwitz”, y que solicitó su perdón en el arranque del juicio en el que fue incriminado por la muerte de 300.000 personas en dicho campo de concentración. “Para mí no hay ninguna duda de que tengo la culpa moral”, explicó a los jueces durante su comparecencia en Luenenburg. Aunque, como ocurre con la nueva encausada, nunca fue el autor material de ningún crimen, Grogening admitió que conocía a la perfección lo que estaba ocurriendo con los prisioneros. El propio Groening admitió haber sido un nazi entusiasta y haber trabajado en Auschwitz entre mayo y junio de 1944, un período de tiempo muy semejante al de la mujer de 91 años, con la que probablemente coincidiría. Su rol era revisar el equipaje de los prisioneros para enviar todo el dinero recuperado a los nazis, ya que los judíos “no lo necesitaban”. Fue en Auschwitz donde Groening descubrió las ejecuciones en las cámaras de gas, y su testimonio sobre el campo de concentración es de gran valor puesto que es uno de los pocos ofrecidos por los nazis. Aunque en su día hubo quien afirmó que podía tratase del último juicio contra un miembro de las SS, la nueva causa desmiente tal punto y sugiere que, tarde o temprano, pueden producirse más casos semejantes.